lunes, 8 de agosto de 2016

Cuando uno cree que está solo

¡Hola videntes!

Hoy día en la mañana no estaba en el mood de signos de exclamación, pero luego ocurrió algo (más llegar a una sesión de música en mi hogar) y todo puede llevar tanto signo de exclamación como quiera. O algo así (lols).


Lo que nos convoca a esta tarde de lunes poco agradable es la soledad. Pero no se me asusten, solo haremos un desahogo fugaz de este tema, que otro día podremos leernos a moco tendido, but today is not that day.

... relato...

Me encontraba en clases de Lenguaje cuando una pregunta salvaje aparece: ¿te has sentido solo (a) alguna vez? Y yo, con mi mood nosignosdeexclamación, estallé con una respuesta terriblemente larga: Sí, blablasasasddfdk. Y muerte, me sentí peor. Volví a leer lo que había escrito y ¡remuerte!

La verdad es que a causa de la mezcla de la adolescencia, la presión, las notas, el futuro, and all that shit, los conflictos emocionales (amistades) deberían ser el menor de mis problemas pero todos sabemos que no es así. Que es una espina que se te queda, y duele, duele, duele.

Estaba muy triste, y no tuve las agallas de contarle a mi mejor amiga porqué, porque la involucraba y no quería hacerla sentir mal o incómoda, o nada. Lo único que quería era hacerme un ovillo, y rodar muy, muy lejos. No quería enfrentarme a lo que estaba sintiendo y mucho menos ser apoderada por el. Pero al huir fui más débil, y me alcanzó. Quedé atrapada, y tampoco luché lo suficiente para salir. De un momento a otro me volví una mancha gris dentro de la sala. Me aparté tanto que sentía la lejanía entre mi ser y los demás, y más importante: mi amiga.

Ese momento fue cuando me di cuenta que debía buscar una salida. Ya he pasado por todo esto, sé como sigue y ya me tiene un poco harta. Me armé de valor y fui a hablar con otra amiga: pidiéndo consejo a mi misma no lograría progreso alguno.

(Aquí es cuando termina el ...relato... porque el tema ya está en la mesa)

Mi amiga me ayudó. Me abrazó lo suficiente como para mantenerme armada, y me dio el consejo que necesitaba. Sin embargo eso no es lo que les vengo a contar. Lo que quiero decir es que pasé minutos, horas, apartada del mundo, flotando en el ambiente estando atada a nada, cuando nunca fue así. Mi amiga estaba ahí para que recurriera a ella. Mi mejor amiga seguía a mi lado tratando de animar mis ojos tristes. Solo era yo la que me empujaba a un vacío al que no sé si quería llegar.

La cosa es: cálmense. Cuando sientan que su mente se está yendo muy lejos, cuando noten sus palabras apartando a los demás, respiren. No están solos, y probablemente nunca lo estarán. Hasta los extraños pueden darte consuelo: no estás solo. Hay miles de personas que están igual que tú. Busca la manera de anclarte a tierra, busca a alguien que te ayude a lograrlo. Muy en el fondo sabes que no quieres auto exiliarte, es solo el miedo que te carcome ¡y no puedes permitir que lo haga!

Por favor, se los pido de mi corazoncito recién inflado: no se pierdan, no dejen ir todo a la mierda por temor a enfrentarte a las personas, no te excluyas. Aunque a veces no lo creas, eres importante ¡y no me ruedes los ojos! eres importante y punto. Que te conozco y te callas.

Solo eso queridos, me enredo más que persiana, es cierto, pero lo hago con amor para ayudar a alguno de sus corazoncitos, y de paso el mío.

Pues eso, adiós videntes, mucha compañía y recuerden: pueden ver lo que otros no pueden, después de todo: Cami es un fantasma.

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